Beneficios de ofrecer clases de idiomas a tus empleados

Beneficios de ofrecer clases de idiomas a tus empleados

Los idiomas son una fuente de riqueza impresionante para cualquier empresa y ahora están al alcance de todos con las nuevas tecnologías. Y este artículo vamos a darte algunas de las razones por las que creemos que deberías apoyar la formación de tus trabajadores para que aprendan nuevas lenguas. Se trata de un nuevo valor para ellos, pero también para éxito de tu compañía. Además, esta formación es una gran inversión que no tiene por qué salirte cara.

– A veces simplemente es un valor añadido que se puede conseguir de forma gratuita. Aunque es muy cutre por parte del empresario, se pueden ofertar cursos de idiomas gratuitos a través de Internet y apoyarlos con el visionado de películas o escuchando música en dicho idioma. No obstante, lo mejor es encontrar una buena academia de idiomas como European Idiomas. Además, existen muchas ventajas para las empresas que desean formar a sus empleados. En la Fundación Tripartita puedes encontrar la manera de bonificar parte de estas acciones de estudios o incluso la totalidad de los costes. Todas las empresas tienen una partida para formación que sale de sus impuestos y que si a lo largo del año no la utilizan, el importe de la misma se pierde y va directamente a la Administración. Las becas de las academias son también una gran manera de abaratar los costes. Incluso, si damos las clases a muchos empleados, podemos pedir que nos hagan un precio mejor por matricular a un grupo entero de trabajadores.

europeanidiomas

Tus empleados podrán asistir a reuniones con personas de otros países si comparten el mismo idioma.

– El mercado exterior es una de las razones por las que un empleado debe conocer idiomas. Como todos sabemos, la demanda y el consumo actualmente en España están a la baja. La gente con la crisis prefiere ahorrar el dinero que gana y retirarse de gastar en caprichos. Así, a veces las exportaciones se convierten en el mejor mercado al que pueden aspirar los empresarios, por lo tanto, es conveniente tener a personas formadas que puedan atender las necesidades de los clientes extranjeros en su idioma y resolver sus dudas. La atención es clave, por lo que si les damos confianza hablando en su lengua, seguramente obtengamos mejores beneficios y unos clientes fieles.

– La crisis es también una de las razones por las que nuestros empleados necesitan aprender idiomas. Las cosas en España están muy mal para los empresarios de determinados sectores como el de la construcción y necesitan salir al exterior para obtener nuevos trabajos. Por ejemplo, muchas empresas de este ámbito se están yendo a construir a países árabes o a otros más fuertes de Europa para poder contar con nuevas adjudicaciones. Un trabajador bien formado y que hable, al menos, inglés, podrá establecer las relaciones comerciales necesarias en el país de destino y contactar con los proveedores sin que haya malos entendidos.

– Por otro lado, aprender un idioma mejora muchas de las cualidades de los trabajadores y de las personas en general. El aprendizaje pone a funcionar el cerebro y hace que este tarde mucho más en envejecer, ya que lo mantiene activo. Asimismo, favorece la capacidad de concentración de aquellos que lo están estudiando y previene el desarrollo de enfermedades como el alzhéimer. Lo de la concentración podemos relacionarlo con la productividad de la empresa, ya que a mayor capacidad de trabajo, más nos ahorraremos en contratar a otras personas para realizar las mismas tareas.

– Otro de los beneficios de estudiar idiomas, especialmente el inglés en este caso, es que nuestros trabajadores pueden acceder a una mejor formación. Por ejemplo, si estamos interesados en que cursen un máster en Administración y Dirección de Empresas para que aporten mucho más a la compañía, debemos tener que en cuenta que la oferta de estos en mucho mayor si sabemos un idioma. E incluso que las mejores escuelas de negocios ponen como requisito a sus alumnos que tengan un cierto nivel de inglés para poder acceder a sus estudios.

– Aprender un idioma no es solamente hablarlo, sino también conocer otras culturas. Las personas que estudian nuevas lenguas, especialmente aquellas que van al país donde se hablan para empaparse mejor, son más abiertas culturalmente y conocen otro tipo de costumbres que les serán de gran ayuda en las relaciones empresariales. Por ejemplo, cuando acudan a una reunión de negocios con personas de otros países, como pueden ser los asiáticos, sabrán adaptarse a lo que culturalmente es aceptable o no para ellos y así no meterán la pata. Esto es algo muy común y normalmente se suelen comerte muchos errores, especialmente con los gestos, ya que no todos tienen el mismo significado, dependiendo del país en el que uno se encuentre.

– Saber idiomas es una gran herramienta de trabajo si pensamos que gracias a ellos podemos tener acceso a otra documentación sobre nuestro sector que se edite en países de diferente habla al nuestro. Por ejemplo, si tenemos una clínica médica y nuestros doctores hablan inglés, estarán al tanto de las novedades técnicas o de las investigaciones que se publiquen en las revistas de Estados Unidos, donde la industria de la investigación es un gran puntal del Estado.

– De hecho, aprender un idioma extranjero muchas veces supone también mejorar la propia lengua madre, ya que habrá palabras que no conozca en las lecturas y cuando se traduzcan al castellano nos remitan al diccionario también para conocerlas en español. Lo mismo ocurre con expresiones y refranes.

– La formación idiomática es un gran valor que puede servir a los trabajadores tanto dentro de la empresa en la que trabajen como aquella a la que se cambien o en la que recalen tras ser despedidos. Ellos lo saben y conocen la inversión de la compañía por formarlos, por lo que será un motivo por el que estar agradecidos a sus jefes y desempeñar con más ahínco su trabajo e incluso una razón por la que no irse de la empresa en caso de recibir alguna oferta, ya que la formación supondrá para ellos un valor añadido a su sueldo.

– Por último, tendremos unos trabajadores más seguros de sí mismos. A medida que vayan aprendiendo el idioma, se sentirán más satisfechos y orgullosos con sus progresos, por lo que su autoestima y seguridad crecerá repercutiendo en su labor en la empresa.