El logo de la marca como seña de identidad

El logo de la marca como seña de identidad

4 septiembre, 2017

Un logotipo es una imagen, de cualquier tipo, puede ser un símbolo, unas letras o un dibujo diseñados para representar la marca de la empresa. Se trata de fundir las características propias de una organización y a modo de composición gráfica, transmitir la filosofía de la misma.

Así que el logo, vendría a ser como la misma cara de la empresa, por medio del cual será reconocida e identificada, y por eso, el diseño del logo ha de ser uno de los principales puntos

Así, el logo exige un buen diseño, de calidad, original y sobre todo, capaz de llegar a su público objetivo, que puede captar de un solo golpe de visa, los valores defendidos por la marca en cuestión. El trazo debe ser limpio, igual que las diferentes formas y además, tiene que resultar atractivo a la vista. A la gente le gustan las cosas bonitas, bastantes cosas feas ven ya cada día.

Por eso,  ninguna empresa que quiere llegar a competir en este duro y saturado mercado global, debe dejar de lado la cuestión del logo. Ya no se trata de informar al consumidor o consumidora acerca del producto o servicio que ofrece la empresa, sino de transmitir y compartir con sus clientes y clientas, el mensaje de la misma, su filosofía.

A día de hoy tenemos en España agencias como creaktiva, revolucionan el concepto de diseño gráfico para ofrecer a sus clientes las emociones más fuertes, para que así, cada usuario que visite su web pueda vivir una experiencia única e inolvidable. Porque para esta agencia, el acto de crear exige dejar atrás barreras e inhibiciones. Diseños originales y creatividad sin límite para grandes marcas que quieran aportar un toque de distinción, y que dejando de lado los convencionalismos, se atrevan a sumergirse en un mundo de sensaciones. Ideal para valientes, para rebeldes, para las personas que tienen claro lo que quieren.

¿Qué requisitos debe cumplir un buen logo?

En primer lugar, el logo debe tener la visibilidad suficiente, y en este sentido la definición del contorno es esencial, ya que facilitará su identificación de un solo vistazo. El logo tiene que ser sencillo, pero sin que falte detalle.

La frase “menos es más”, cobra aquí auténtico significado, porque el logo ha de ser lo suficientemente simple para que no deje lugar a dudas acerca de su significado. Si no se entiende, no vale.

El diseño del logo ha de aproximarse lo más que pueda a la perfección, esto es, no puede parecer hecho por cualquier aficionado, sino más bien, la obra de un o una artista, de una persona cualificada y experimentada que sabe hacer su trabajo.

El logo debe diferenciarse de la competencia y de los que no lo son, pero sin llegar a ser tan original que apenas se reconozca como marca.

Debe conseguir atrapar a su público objetivo por un instante, paralizarlo por un segundo, por una breve porción de tiempo, y que durante la misma, no pueda pensar en nada más. Peor no debe quedarse en el instante, debe ir más allá, introducirse en la mente del cliente y clienta y quedarse, si es posible, para siempre.